Pequeño y tranquilo pueblo perteneciente, junto con Roturas
y Retamosa, al ayuntamiento de Cabañas del Castillo. Con
una población cercana a los 100 habitantes, está situado
en las estribaciones de la sierra de la Ortijuela en Las Villuercas.
Se respira paz y tranquilidad paseando por el pueblo. En este paseo
resulta muy interesante la iglesia de San Miguel Arcángel
(siglo XVI).
En los alrededores del pueblo se sitúa el cancho
del reloj, con sus pinturas
rupestres de la Edad del Bronce, o el Castro
Céltico del cancho de la Jibi.
Muy cerca de aquí descubrió, Mario
Rosso de Luna en 1898, una estela
de pizarra con la figura de un guerrero que se conserva en el
Museo Arquelógico Nacional de Madrid.